viernes, 23 de diciembre de 2016

Análisis de la obra

Los académicos Luis Martín-Estudillo y Luis Bagué Kilez se refieren a este libro como un ejemplo de novela híbrida, también presente en la obra de Roberto Bolaño o Enrique Vila-Matas Para ellos en Soldados de Salamina «Cercas ilustra cómo ciertas historias prevalecen sobre otras», y profundizan: «Cercas reivindica una historia que reconoce el valor de los relatos orales [por sobre la historia oficial, contada siempre por los triunfadores] para recuperar el testimonio de los derrotados».
Para el crítico Manuel Simón Viola, la obra se preocupa de resaltar las similitudes y diferencias de dos personalidades de alto contraste: el falangista Sanchez Mazas, por un lado, hombre culto y refinado, y el comunista Miralles, por otro, tosco y poco consistente en sus cavilaciones. El crítico defiende que esta obra no se trata de una ficción histórica, sino de una simbiosis histórico-literaria, que se sostiene en la investigación del autor-narrador, en la crítica literaria, la distinción entre los hechos reales y las conjeturas, el soporte bibliográfico y las citas textuales de otras obras; todo ello empero tratado con mecanismos formales de la ficción.
Para el propio Javier Cercas, el personaje de Conchi es fundamental en la obra, pues funciona como contrapunto cómico dentro de la tragedia, así como contrafigura de Miralles, en el sentido que ambos poseen un instinto de la virtud y una fortaleza que Cercas no posee.Simón Viola no considera a este personaje imprescindible, pero sí útil para traer la historia al presente y proporcionar al texto de una carga novelesca.

Conexiones con la realidad

La novela retrata numerosos hechos reales, por lo que para el lector es difícil distinguir en la obra lo real de lo ficticio. Por ejemplo, es verdad la manera en que Cercas se enteró de la historia de Sánchez Mazas, aunque no se trató de una entrevista, pues Cercas, a pesar de escribir reseñas en periódicos, no es periodista. Tampoco es cierto que para entonces lo hubiese abandonado su mujer, ni que su padre hubiese fallecido, ni que en 1994 acabase de cumplir cuarenta años (Cercas nació en 1962). Efectivamente estaba pasando por una crisis literaria, aunque no por ello había abandonado su carrera de escritor. La fotografía de la libreta de Sánchez Mazas que aparece en la novela también es del ejemplar real, facilitado por Jaume Figueras a Cercas. El personaje de Miralles existió en verdad: Roberto lo conoció cuando trabajaba en el camping Estrella de Mar de Casteldefels y le relató a Cercas su historia; sin embargo, el Miralles de la novela es una versión ficticia del personaje real, con muchas variaciones aunque conservando la imagen de un hombre valiente en su juventud y ahora viejo y más o menos acabado. Cercas intentó inicialmente buscarlo, pero desistió rápidamente debido a la gran cantidad de residencias de ancianos existentes en Dijon. No obstante, viajó hasta allí y escribió sobre la residencia de Nimphéas basándose en una situada enfrente de la casa de la tía de unos amigos; sin embargo, para describir su interior se basó en la residencia donde falleció su suegra de Alzheimer, situada en Malgrat de Mar
El autor ha enfatizado que el Cercas narrador difiere del Cercas escritor, si bien la primera es una versión poética suya, cuyas carencias están amplificadas y son satisfechas a través de la obra.

 

Temas abordados

El propio autor ha explicado que la temática central del libro no es la Guerra Civil la cual, por otra parte, está abordada desde un punto de vista no convencional, al comenzar con una matanza cuyas víctimas son los franquistas, es decir los vencedores de la guerra, que «derribaron» la democracia legítima imperante.
«La novela, básicamente, habla de los héroes, de la posibilidad del heroísmo; habla de los muertos, y del hecho de que los muertos no están muertos del todo mientras haya alguien que los recuerde; habla de la búsqueda del padre, de Telemaco buscando  Ulisses; habla de la inutilidad de la virtud y de la literatura como única forma de salvación personal...»
Javier Cercas, 
También concuerda con David Trueba en que la temática central es por sobre todo la recuperación del gusto de vivir. El narrador Javier Cercas, en la novela, a lo largo de su búsqueda consigue satisfacer sus diversas carencias, encontrando una nueva mujer (Conchi), a su escritura perdida (el libro terminado) y a su «padre simbólico o histórico» (Miralles).
El escribir acerca del desarrollo de una obra, anteponiendo la estructura por sobre el argumento de la misma, ya había sido experimentado por el autor en su relato El Movil, publicado inicialmente en 1987 junto a otros cuatro relatos y reeditado en 2003 de manera independiente como una novela corta El móvil aparece de hecho mencionado implícitamente en Soldados de Salamina, en el momento en que Cercas rememora su encuentro con Bolaño:
«Fue en aquel momento cuando recordé el relato de mi primer libro que Bolaño me había recordado en nuestra primera entrevista, en el cual un hombre induce a otro a cometer un crimen para poder terminar su novela (...)»
aracteristicas de SOLDADOS DE SALAMINA

Estructura

El libro está dividido en tres partes:
  • Primera parte: Los amigos del bosque
  • Segunda parte: Soldados de Salamina
  • Tercera parte: Cita en Stockton
La primera se refiere a la primera vez que escucha la historia de Rafael Sachez Mazas y se comienza a interesar por ella, decidiéndose finalmente el periodista narrador, el propio Javier Cercas, a escribir la historia. La segunda parte es la historia propiamente tal, que busca atenerse a los hechos reales provistos por entrevistas y documentaciones obtenidas gracias a su investigación. La tercera parte habla de las dudas del escritor por la publicación del libro, y de la posibilidad surgida a través de Roberto Bolaño para conocer a Miralles, un veterano de guerra comunista que le contará la versión de izquierdas de la historia, pudiendo terminar finalmente la novela.
La Guerra Civil

La guerra civil española (1936-1939) comenzó cuando una parte del ejército español asentado en Marruecos, con algunos de los generales más influyentes del Ejército español, dirigido por el general Francisco Franco, se levantó contra el gobierno republicano democráticamente elegido, presidido por Manuel Azaña. Las lealtades no siempre estuvieron claras durante este conflicto. Esencialmente, las filas de la izquierda (también conocida como el bando Leal y el bando Republicano) estaban compuestas no solo por obreros, campesinos y sindicatos, sino también por el gobierno español y grupos armados de socialistas, comunistas y anarquistas. La derecha (también conocida como el bando Nacionalista), tenía el apoyo de las facciones rebeldes del ejército, la oligarquía industrial, los terratenientes, la burguesía y la Iglesia Católica. Por diversas y un tanto contradictorias razones, los republicanos recibieron el apoyo de la Unión Soviética y las democracias europeas, mientras que los nacionalistas estaban armados y equipados por los gobiernos fascistas de Alemania e Italia.
La Guerra Civil española resultaría ser tan feroz como sangrienta. Aunque los recursos de las dos partes no eran tan desiguales, los nacionalistas estaban mejor organizados y recibieron una importante ayuda material de Alemania. Los republicanos recibieron muy poca ayuda de la Unión Soviética y, por otra parte, estaban divididos por conflictos internos entre las facciones comunistas, socialistas y anarquistas.
Aunque algunos grupos de voluntarios de Europa y Norteamérica lucharon por la República en el marco de las Brigadas Internacionales, y también una serie de artistas e intelectuales extranjeros apoyaron la causa republicana, incluyendo a Ernest Hemingway (que trabajó como reportero y fotógrafo) y a George Orwell (que luchó en el lado republicano, fue perseguido y posteriormente procesado ​​y quedó así profundamente desilusionado de la rivalidad entre las filas de la izquierda), finalmente los nacionalistas fueron el bando triunfante.
La victoria del general Franco marcó el comienzo de una dictadura de cuarenta años en España (de 1939 a 1975). En las postrimerías de la Guerra Civil Española, Hitler había buscado el apoyo de Franco para su propia campaña militar, pero España no estaba en condiciones de proporcionar niguna asistencia, ni financiera ni tampoco humana. Aunque la Guerra Civil española había sido un campo de entrenamiento para las batallas que se librarían más tarde en la Segunda Guerra Mundial, la España de Franco no jugaría ningún papel en esta última, aunque accedió a enviar a un pequeño cuerpo de voluntarios conocido como La División Azul, que participó en la guerra en Rusia con los alemanes.
Bajo el régimen de Franco España sufrió el aislamiento internacional aunque en diferentes grados. En 1955, el país fue aceptado como miembro de las Naciones Unidas, y en 1970 el general Franco nombró al príncipe Juan Carlos como su sucesor y futuro rey de España, con lo que el restablecimiento de la monarquía se hizo efectivo. Tras la muerte del dictador en 1975 el Rey Juan Carlos I fue coronado, y se volvió a instaurar la democracia en España.